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Aseguran que crisis humanitaria en Venezuela afecta a países vecinos

 

Washington, 18 Abr (Notimex).- La organización Human Rights Watch (HRW) dijo hoy que la crisis humanitaria en Venezuela está traspasando las fronteras del país dado el éxodo de venezolanos a países como Brasil provocado por la grave escasez de medicamentos y alimentos.

 

 

En un nuevo reporte dado a conocer hoy aquí, la agrupación indicó que el arribo en altos números de venezolanos al fronterizo estado brasileño de Roraima está poniendo al límite la capacidad de su sistema público de salud, y está colapsando el sistema brasileño de procesamiento de solicitudes de asilo.

 

 

“Tarde o temprano, Brasil y otros gobiernos de la región tendrán que presionar al gobierno de Venezuela para que deje de negar la crisis y adopte medidas adecuadas para solucionarla”, advirtió aquí José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch.

 

 

Vivanco explicó que las autoridades brasileñas están intentando atender las necesidades urgentes de los venezolanos que son víctimas de una crisis humanitaria “de la cual el gobierno de Maduro es el principal responsable”.

 

 

Cifras oficiales han dado cuenta de más de 12 mil venezolanos han entrado y permanecido en Brasil desde 2014, y durante los primeros 11 meses del 2016 la cifra alcanzó los 7 mil 150, y de acuerdo con el reporte, muchos de ellos viven en condiciones precarias en centros comunitarios y aún en las calles.

 

 

HRW indicó igualmente que más de cuatro mil venezolanos han estado varados durante meses en Roraima en espera de poder solicitar asilo, a la vez que las autoridades brasileñas continúan adelante con las deportaciones, las cuales alcanzaron las 514 durante el año pasado, comparada con 20 en el 2015.

 

 

Expuso que “si bien la responsabilidad principal por el sufrimiento de las miles de personas que tienen que salir de Venezuela corresponde al gobierno de Maduro, Brasil tiene la obligación de asegurar el respeto a los derechos fundamentales de los venezolanos que llegan a su territorio”.

 

 

Eso incluye su derecho a la salud y su derecho a no ser deportados de forma arbitraria, además el respeto al “principio de no devolución”; es decir, no enviar de regreso a un refugiado a un contexto en el cual su vida o su libertad personal correrían riesgo.