Titulares:

ITINERARIO POLÍTICO DE RICARDO ALEMÁN

¡Rafa, ‘narcopartido’ y doble moral!

 

Está en boca de todos. Muchos lo justifican y otros lo condenan; hay quienes ven preso a Rafa Márquez y no faltan los que suponen que si el narco todo lo pudre, pudrió al futbolista.

 

El tema semanal se llama Rafa Márquez, futbolista “ejemplar”, capitán del seleccionado nacional, mexicano que por razones distintas al futbol está en boca de todos y que, por eso, sorprendió a muchos.

 

¿Y por qué la sorpresa? Porque en “el narco”, igual que en política, “no hay sorpresas, sino sorprendidos”.

 

Por eso las preguntas. ¿Por qué vincularse al narco si el futbolista tiene la vida resuelta? ¿De qué tamaño es la fuerza corruptora del narco como para “doblar” a Rafa? ¿Cuántos futbolistas están en el narco…?

 

A las preguntas básicas siguió la demoledora campañas en redes, de la “legión de idiotas”, donde “todólogos” ya investigaron, condenaron y dictaron sentencia.

 

Conclusión, ¡que Rafa Márquez es narco…! Que el futbol está lleno de narcos y que muchos futbolistas “vendieron su alma al diablo” a cambio del dinero fácil.

 

Sin embargo, pese a la sentencia mediática, nadie aportó prueba alguna. Y es que no saben que el Tesoro presume la actividad criminal, que al acusado le corresponde probar su inocencia y al juez demostrar la culpa.

 

¿Alguien sabe, además de la amafiada autoridad gringa, detalles de negocios, montos, modus operandi del “tráfico criminal” del futbolista…? Nadie tiene una sola prueba.

 

¿Pero eso a quién le importa…?

 

Lo que importa es que el nuevo capítulo del “circo mediático” se llama Rafa Márquez; importa el hombre y el nombre crucificados en la plaza —para lavar “las buenas conciencias” de la pecadora sociedad mexicana—, a quien junto con su familia, “le partieron la madre”. Y es que nadie le quitará —al futbolista, a sus hijos y familiares— el sambenito de narcos.

 

Sin embargo, lo curioso del espectáculo y del lustre de la víctima que lanzaron a los leones las rabiosas y babeantes redes es que nadie entendió el trasfondo del tema. Pocos vieron el otro escándalo paralelo que mandó a México el Tesoro de Estados Unidos. ¿Cuál es el escándalo?

 

Casi nada. Resulta que en el mismo “paquete podrido” lanzado a México y a los mexicanos, también venía el diputado Carlos Lomelí Bolaños, a quien buena parte de las izquierdas mexicanas vincula con el crimen organizado y el narcotráfico y quién habría financiado a Morena de AMLO.

 

¿Qué y quién es más importante para la sociedad mexicana y para el proceso electoral presidencial de 2018; un diputado de Morena vinculado al narco que financia al más aventajado de los presidenciables o un futbolista, como Rafa Márquez, que presuntamente es narco?

 

¿Quién o quiénes de esa babeante y rabiosa “jauría de idiotas” que hicieron pedazos al futbolista, en la plaza pública, se atrevió a cuestionar que otro presunto narco —como el diputado Lomelí Bolaños— se sumó a la lista de “recaudadores” de AMLO y de Morena?

 

Resulta que una sociedad de contentillo, ciega, sorda y miope solapa que el más aventajado presidenciable sea descubierto por el gobierno de EU como financiado por un presunto criminal.

 

La revelación del Tesoro no importó a las redes y menos a los legionarios idiotas que prefieren despedazar a Rafa Márquez, que exigir una explicación por la larga lista de recaudadores del narco de Morena.

 

Doble moral que purifica hasta a los peores narcopolíticos y al narcopartido que pretende gobernar México.

 

Y no, que nadie se equivoque. Los presuntos vínculos de Morena y de AMLO con el crimen —y con el narco en particular— no son un hecho aislado, un caso único y tampoco se trata de una repentina revelación.

 

Aquí hemos documentado, reiteradamente, por lo menos una decena de casos de políticos vinculados con el narco y que recaudan para Morena. ¿Lo dudan?

 

Los más recientes son el diputado de Morena Carlos Lomelí Bolaños exhibido por el Tesoro de EU y por las izquierdas mexicanas como recaudador de Morena; Rigoberto Salgado, jefe del narcogobierno de Tláhuac, socio de El Ojos y también recaudador de Morena.

 

Otros son José Luis Abarca, ex alcalde de Iguala y activista de Guerreros Unidos, grupo responsable del crimen de los 43. Félix Salgado, vinculado con Los Zetas;Fidel Demédicis y Enrique AlonsoPlascencia, vinculados a Los Rojos.Julio César Godoy, lugarteniente de La Tuta.Ricardo Gallardo, ex alcalde Soledad de Graciano, SLP. Juan Ignacio García, alcalde de Cancún y quien llevó al narco a ese municipio. Greg Sánchez, preso por mantener vínculos con Los Zetas… y muchos otros.

 

¿Quién explicará el financiamiento del narcopartido Morena? ¿Quién sancionará la narcopolítica?

 

Al tiempo.

 

 

 

Milenio Diario/Enlace Radial, 11-08-17