FRENTES POLÍTICOS Excélsior

*I.-Equipo. Los mexicanos demuestran, una vez más, su poder de convocatoria, su pasión por ayudar y su disponibilidad para brindar lo que tienen a sus semejantes. Los políticos no se quedan atrás. Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, junto con Miguel Ángel Osorio, secretario de Gobernación, Salvador Cienfuegos, titular de la Sedena, y Vidal Francisco Soberón, de la Marina, así como Armando Ahued, secretario de Salud de la CDMX, acompañaron ayer al presidente Enrique Peña Nieto en los recorridos por las zonas afectadas por el sismo de este martes. Estar con la gente no sólo es un acto de honestidad que se valora en los momentos en que la sociedad civil no se quiebra, sino el acopio de capital político. Estos gestos son los que debían contar al momento de elegir a nuestros gobernantes. La política de escritorio quedó atrás. ¿Y el resto, cumple?

 

*II. Tarea. La SEP informó que se identifican unas cinco mil 92 escuelas con diversos daños causados por los sismos registrados durante septiembre, la mayoría son afectaciones menores que no impiden el funcionamiento de las escuelas. En total, hay 14 millones de alumnos fuera de clases en diez entidades. La seguridad es prioridad. Las afectaciones por los movimientos telúricos le han pegado muy duro al sistema educativo mexicano. Hemos visto un gran esfuerzo gubernamental y también a maestros que son capaces de dar clases en las calles, para alterar en lo mínimo el calendario escolar. Lamentablemente, en este mismo paquete vienen los profesores disidentes de la CNTE, quienes a la hora buena, en el momento de ayudar, previeron esconderse. Y exigir.

 

*III. Agradecidos. No estamos solos. Ayer arribó a nuestro país un grupo de 70 militares israelíes para apoyar a

nuestro país. Ingenieros y especialistas en terremotos. Además, en el marco del 72 periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo manifestaron su apoyo al pueblo y al gobierno de México por los daños causados por el terremoto. El canciller Luis Videgaray agradeció la solidaridad internacional. Y no sólo son palabras. Las muestras inmediatas de apoyo han empezado a llegar, en coordinación con el Sistema Nacional de Protección Civil y el Gobierno de la CDMX. El Salvador, Panamá, Ecuador, Honduras, España y Colombia. La buena diplomacia hermana a las naciones.

 

*IV. A la altura. Ante la emergencia que se vive en el país por el sismo de este 19 de septiembre, la Comisión  Reguladora de Energía informó que se ha suspendido hasta el 24 de septiembre el cambio de precios máximos a las gasolinas y diesel, así como los estímulos fiscales en la zona fronteriza. Por el momento, se seguirán aplicando los costos que se dieron a conocer el pasado 18 de septiembre. No obstante, la movilidad

de los precios volverá a aplicarse a partir del 25 de septiembre. No es mucho, pero en tiempos de angustia y desazón, es una buena noticia. Bien por estos funcionarios. Nobleza obliga.

 

*V. Plan B. México es fuerte y no sólo ante los desastres naturales. A horas de la tercera ronda de negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, empresarios mexicanos dejaron claro que nuestro país está preparado para una eventual retirada de Estados Unidos del TLCAN. Bosco de la Vega Valladolid, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, advirtió que el plan B se llama Organización Mundial de Comercio, organismo internacional que regiría las reglas del comercio entre México y EU, en caso de que este último declinara del acuerdo comercial. Agregó que México tiene la ventaja de importar maíz amarillo o pasta de soya de Sudamérica, en vez de EU. Estamos en guardia ante todo...

 

 

 

Excélsior/Enlace Radial, 21-09-17

ARSENAL DE FRANCISCO GARFIAS

 

¿Quién dijo que los millennials son una generación perdida?

 

Ninguno de los chavos que masivamente salieron a ayudar a las víctimas del sismo en distintos puntos de la Ciudad de México vivió el terremoto del 85.

 

Todavía no eran de este mundo.

 

Pero en la tragedia se han improvisado lo mismo como cargadores que como agentes de tránsito, choferes, vigilantes, ayudantes de enfermeros, barrenderos, meseros que regalan comida a policías, soldados, voluntarios, rescatistas.

 

Este reportero caminó ayer por la emblemática colonia Condesa. Lo que vio lo conmovió. Nudo en la garganta. Contrastaban en la ropa, pero no en los corazones.

 

En el Parque México observamos  “juniors” y chavos banda formando una sola fila para agilizar la ayuda que fluía sin cesar.

 

En el cruce de Avenida Sonora, la hacían de agentes de tránsito para evitar embotellamientos. En los edificios colapsados sacaban piedras, acarreaban madera, repartían víveres.

 

Eran muchos, incontables, incansables.

 

¿Quién dijo que los millennials eran una generación perdida y sin objetivos? Me quedó claro que son falsos los señalamientos de que todo les da igual.

 

Ayer demostraron que no son indiferentes al dolor ajeno y que heredaron el mismo sentimiento de solidaridad que sus padres tuvieron en septiembre de 1985.

 

¡Chapeau!

■En la tragedia, casi todo mundo se puso las pilas. Desde el más poderoso empresario hasta el más humilde trabajador.

 

El gobierno caminó a ritmo de los ciudadanos en la tarea de salvar vidas. El vapuleado presidente Peña se puso  a la cabeza de los esfuerzos de apoyo a la población damnificada. “Todos somos uno”, sintetizó en su mensaje a la Nación.

 

Hay bancos que no cobran comisiones en los cajeros y funerarias que ofrecen sus servicios gratuitos, corporativos que ofrecen duplicar, triplicar o quintuplicar los donativos.

 

Parece un sueño: La avaricia derrotada por la solidaridad; el lucro subordinado a la generosidad.

 

Telefonía celular gratis, hospitales gratis, atención médica gratis, medicinas gratis, transporte gratis, peaje gratis, alcohol, agua oxigenada, agua para beber, palas, picos, lámparas, carretas, ropa y, sobre todo, brazos, muchos brazos, femeninos y masculinos, auxiliando.

 

Todo el mundo en sintonía, salvo los partidos políticos que, a excepción de Morena, nada quieren saber de la propuesta de donar 20 por ciento del financiamiento que les corresponde para ayudar a los damnificados.

 

En el INE ya dieron color: no se pueden desviar los recursos etiquetados a los partidos políticos. ¿De veras? ¿Ni siquiera en una emergencia humanitaria? No me digas Lorenzo Córdova.

 

Ya lo apuntaba ayer la conductora Lilly Téllez en su video-columna de SDPNoticias.

 

Los líderes de los partidos se quedaron “calladitos, calladitos” ante la propuesta de donar 20 por ciento de sus prerrogativas para la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo.

 

“Ni que fuera su dinero, en realidad son nuestros impuestos”, subrayó Lilly.

 

Y es la pura verdad.

 

El silencio de los partidos ya les encareció la exigencia de las organizaciones de la sociedad civil. En redes sociales se promueve una propuesta de la organización Change.Org que exige donen los siete mil millones de pesos que recibirán en este año electoral.

 

Anoche casi un millón de personas la había firmado.

■De vuelta en la Condesa. En avenida Álvaro Obregón se observaban batallones de batas blancas que eran aplaudidos a su paso.

 

En avenida Ámsterdam y junto a la Sala Chopin vimos a soldados, marinos y rescatistas trepados en los escombros.

 

Atestiguamos cómo el sonido de un silbato y los puños alzados alertaban sobre la urgencia de silencio, al menor indicio de vida entre los escombros.

 

Policías federales, locales  y rurales disuadían a los pocos que quieren aprovechar las casas vacías. Los hay en cada esquina.

 

La mismas escenas eran reportadas en el emblemático Colegio Rébsamen, de Coapa, en Xochimilco, en División del Norte, en Yucatán, en Viaducto…

 

No fue en vano el esfuerzo. Cifras oficiales  hablaban, la tarde de ayer, de 53 personas rescatadas con vida de los escombros.

 

En avenida Nuevo León nos topamos  con la joven diputada del PVEM Sofía González Torres. Iba rumbo a otra zona de la ciudad fuertemente afectada.

 

Antes de retirarse nos pidió que difundiéramos el mensaje: Urgen ambulancias para Xochimilco.

■Anoche iban 233 víctimas por el sismo y contando…

 

En la CDMX  van 102, 69 en Morelos, 43 en Puebla, 13 en el Edomex, cuatro en Guerrero y uno en Oaxaca, según Protección Civil.

 

 

 

 

Excélsior/Enlace Radial, 21-09-17

ITINERARIO POLÍTICO DE RICARDO ALEMÁN

Lo bueno, lo malo y... lo peor

 

En las dos ediciones del 19-S mexicano —la de 1985 y la de 2017—, la gran protagonista ha sido la solidaridad ciudadana.

 

Y es que salvo "los negritos en el arroz", y sin medir color partidista, clase social y/o militancia política, los mexicanos salieron a la calle para dar un ejemplo al mundo; el ejemplo de la solidaridad social.

 

Incluso, esa solidaridad con los damnificados y las víctimas del 19-S más reciente, hizo olvidar a todos —o casi todos—, que ya vivimos en plena guerra político electoral de 2018 y que esas batallas por el poder han enfrentado a los mexicanos.

 

Sin embargo, frente a la tragedia, la polarización política quedó atrás. Hoy no es tiempo de proselitismo, sino de solidaridad; no es tiempo de llevar agua al molino partidista de nadie, sino de llevar agua, medicinas, comida, víveres a los damnificados, a los socorristas y rescatistas.

 

Aún así, y además de lo bueno, en la sociedad mexicana también han aparecido lo malo y... lo peor. ¿Lo dudan?

 

  1. Lo bueno —y que incluso se podría catalogar como lo sobresaliente—, es la capacidad de respuesta de una sociedad como la mexicana que se sabe protagonista en las tragedias del 19 de septiembre de 1985 y 2017. Es decir, miles de voluntarios de todas las edades y de ambos sexos, que sumaron voluntad y fuerza para colaborar en las labores de rescate, de remoción de escombros y de prevención de riesgos.

 

  1. Lo bueno es la respuesta ciudadana para entregar lo poco o mucho —según sus posibilidades—, en víveres, medicamentos, herramientas y, en casos como los recientes huracanes, entrega dinero en efectivo a distintas cuentas bancarias.

 

  1. Lo bueno fue el uso virtuoso de redes digitales para pedir ayuda, para conectar a los seres queridos, para solicitar la colaboración social, para advertir de riesgos, para encontrar desaparecidos, para alertar sobre peligros inminentes y, en general, para comunicar a gobierno y sociedad.

 

  1. Lo bueno es la respuesta inmediata, siempre eficaz y profesional de instituciones como la Marina Armada, como el Ejército, la Policía Federal, los cuerpos de bomberos y Protección Civil.

 

Apenas el pasado 16 de septiembre, durante el desfile militar por las calles del centro de la ciudad, muchos ciudadanos aplaudían el paso de militares, marinos, policías, bomberos, rescatistas y efectivos de la Cruz Roja. En el momento más dramático del terremoto del 19 de septiembre de 2017, muchos ciudadanos recibieron, en medio del aplauso, a militares, marinos, policías federales, bomberos y rescatistas; verdaderos héroes anónimos.

 

  1. Lo bueno es que —si bien a regañadientes—, lo cierto es que la respuesta de la empresa privada, en materia hospitalaria y de telefonía celular e internet, se mostraron solidarias con las familias de los damnificados y con toda la población, en general. No así las tiendas de autoservicio, de grandes cadenas, que antes de ayudar medraron a niveles de ofensa.

 

  1. Lo bueno es la respuesta ejemplar del Presidente y del secretario de Gobernación en la coordinación y atención directa de las labores de rescate. Como pocos, el Presidente y el titular de Gobernación ensuciaron el overol para atender de manera pronta a los damnificados de todas las calamidades sufridas por nuestro país en los últimos meses, sea por un huracán, sea por un terremoto.

 

  1. Lo malo es la ausencia de políticos, partidos y servidores públicos de todos los colores e ideologías. Y es que si bien ha sido ejemplar la tarea del Ejecutivo federal y de los mandatarios de Ciudad de México, Morelos, Estado de México y Puebla en las labores de rescate, también es cierto que está presente el grosero oportunismo.

 

¿Quién ha visto un legislador, un líder de partido o jefe de bancada que haya acudido a las labores de rescate, que haya retirado escombros, que haya promovido la solidaridad ciudadana. Apareció el dueño de Morena proponiendo que su partido ayudaría a los damnificados y no solo fue apaleado sino ignorado por los medios.

 

  1. Lo malo es la apatía de muchos empresarios de la construcción, que voltean para otro lado cuando escuchan el llamado de auxilio para prestar maquinaria pesada, tecnología para el rescate de damnificados; apatía de industrias como la farmacéutica, la hospitalaria y otras que parecen muy cómodas incrementando sus ganancias con la tragedia a pesar de que la mayoría de los damnificados lo ha perdido todo.

 

  1. Y lo peor es la proliferación de la escoria social; ladrones y asaltantes que se aprovechan de la ocasión y que en medio de la tragedia hacen lo suyo; robar y despojar a los damnificados.

 

El crimen no descansa. Ni en momentos de tragedia.

 

Al tiempo.

 

 

 

Milenio Diario/Enlace Radial, 21-09-17

EN PRIVADO DE JOAQUÍN LÓPEZ-DÓRIGA

Cuando a las 7:19 de la mañana del jueves 19 de septiembre de 1985 un terremoto provocó la peor tragedia que ha sufrido Ciudad de México, nadie podía imaginar sus dimensiones.

El entonces Distrito Federal estaba incomunicado, no había teléfonos, Televicentro en avenida Chapultepec, desde donde escribo estas líneas, se había venido abajo atrapando en la muerte a decenas de compañeros y amigos, yo empecé a transmitir por el recién creado canal 7 de Imevisión, pero nadie podía dimensionar la magnitud de la catástrofe.

 

Recuerdo que comenzaron a llegar las primeras imágenes de edificios reducidos a escombros, irreconocibles, pero no llegaba la información, estábamos incomunicados.

El Ejército ya en la calle por una reacción innata para ocuparse en las primeras tareas de ayuda y orden, pero el caos superaba todo.

En Los Pinos, el presidente Miguel de la Madrid estaba aislado e incomunicado; para los demás, ausente.

No podía recibir información más que por los sistemas de radio del personal del Estado Mayor Presidencial, que lo recibía de la Secretaría de la Defensa Nacional pero le impedían catalogar la hecatombe.

 

Televisa se incorporó a la información a las pocas horas desde las instalaciones de San Ángel y Jacobo Zabludovsky había reporteado, incansable, desde los restos del Centro y las colonias Roma, Condesa, Del Valle, Doctores, vía el teléfono de su viejo Mercedes Benz.

La desesperación sacó a la gente a la calle, y en la calle a organizarse, y algunos a enfrentar a los militares hasta que recibieron la orden de volver a sus cuarteles, lo que cumplieron como siempre.

La ciudad, además de rota, seguía incomunicada, había caído la central de Teléfonos de México en Victoria, llevándose las líneas telefónicas.

 

El presidente De la Madrid salió a la calle a hacer algunos recorridos al día siguiente y a grabar un mensaje. Pero ya le reprochaban lo que algunos llamaron ausencia, que él siempre negó y en su libro ratificó.

Ahora, exactamente 32 años después, siendo éste otro país, la naturaleza nos vino a recordar brutalmente la pequeña dimensión del ser humano frente a ella, como lo había hecho 12 días antes, el jueves 7, con un primer terremoto superior al de 1985, pero sin daños ni víctimas en Ciudad de México, daños y víctimas que se multiplicaron en Chiapas y Oaxaca, pero el martes fue otra vez Ciudad de México.

Pero ya había otra cultura de prevención social, que no había entonces, y otros medios de comunicación, redes, que tampoco existían ni en sueños, que permitieron que el sismo se siguiera e informara, se conociera y sufriera, en tiempo real.

 

Y si en 1985 surgió lo que luego llamarían sociedad civil, en la distancia primaria del gobierno y la dimensión del siniestro, hoy, con el humor social que se vive, ¿podría nacer otra organización ciudadana, que ya se ve en las ayudas y voluntariados?

Podría ser, pero no veo una ausencia de gobierno en la tragedia, un ánimo social como entonces ni tampoco a quien pudiera encabezarla hoy.

Nos vemos mañana, pero en privado

 

 

 

Milenio Diario/Enlace Radial, 21-09-17

TRASCENDIÓ Milenio Diario

:Que expertos concluyeron ayer la inspección del Palacio de San Lázaro tras el terremoto del martes y, entre otros aspectos, identificaron sendas fisuras en las uniones estructurales de los edificios B y H, a los lados del A, donde se encuentra el salón de sesiones.

Asimismo, hubo un agrietamiento de 30 centímetros en la cabina principal del Canal del Congreso, por lo que el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Carlos Ramírez Marín, espera un dictamen final para el próximo lunes a fin de definir, al lado de los coordinadores parlamentarios, si el pleno sesiona en su recinto o en una sede alterna.

 

:Que los diputados federales del PRD, encabezados por Francisco Martínez Neri, se mostraron más que indignados por la manipulación de una fotografía en redes sociales, donde seis legisladores de la bancada sostienen cartulinas con la frase “No #Donaremos a #Damnificados”, cuando en realidad dicha manifestación ocurrió en la sesión del 1 de septiembre y la leyenda original fue “No al #FiscalCarnal”.

“Insensible y vil”, fue lo menos que dijeron los perredistas de esa tergiversación, justo en medio de la tragedia generada por el sismo.

 

:Que entre ayer y hoy, el Sindicato Nacional de Tranajadores de la Educación, que dirige Juan Díaz de la Torre, entregó a la Secretaría de la Defensa Nacional 60 toneladas de víveres y productos diversos en apoyo para los damnificados por el sismo, así como 50 más a la Cruz Roja de manera simbólica en la capital.

En forma paralela, el magisterio repartirá en total 326 toneladas a la institución de salud y a las zonas militares de diversos estados por conducto de las secciones sindicales.

 

:Que el espaldarazo presidencial del día fue ayer para el comisionado nacional de Seguridad, Renato Sales, y el titular de la Policía Federal, Manelich Castilla, a quienes Enrique Peña convocó a mantener el esfuerzo para brindar la seguridad que demandan los mexicanos frente a la tragedia desatada por el sismo.

El mandatario encabezó una reunión de balance de las labores de apoyo en las instalaciones de la Comisión Nacional de Seguridad, en Constituyentes, donde envió un mensaje de reconocimiento a los elementos de todas las divisiones de la PF en tareas de auxilio a los damnificados.

 

 

 

Milenio Diario/Enlace Radial, 21-09-17

BAJO RESERVA El Universal

Mancera lanzó un reto por el 19-S

Bien recibida por diversos sectores fue la postura que asumió ayer el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, al dejar claro y sin ambages que no dejará el cargo hasta que la emergencia cese en la CDMX. Nos hacen ver que don Miguel estaba listo para dejar el cargo para embarcarse hacia la aventura presidencial de 2018. Pero, literalmente, el terremoto del 19-S se le atravesó en el camino. Aunque muchos aseguran que el pronunciamiento de Mancera es lógico, pues le sería muy castigado dejar el barco ahora, algunos de sus cercanos comentan que si la ven tan fácil, seguramente varios de sus adversarios políticos estarían dispuestos a hacer lo mismo: primero, a decir abiertamente que buscan la candidatura presidencial en sus respectivos partidos, y después, que se comprometan a no dejar el cargo hasta que termine la emergencia en el país. ¿Quién toma el reto?

 

Nadie vio los 53 millones de Anaya

Por las manos de tres notarios públicos pasaron los papeles de compra-venta de la nave industrial que el presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya, vendió en 53.7 millones de pesos a una empresa que fue creada sólo un mes antes y que se constituyó con un capital social de 10 mil pesos. La notaria pública número 31 de Querétaro, Estela de la Luz Gallego Barredos, dio fe, en julio de 2016 de la creación de la empresa que compró en agosto el inmueble. Esa misma notaria protocolizó la venta en 53.7 millones. Al parecer, nunca le causó alguna suspicacia la transacción. El notario público 8 de Zapopan Jalisco, Salvador Cosío Gaona, formalizó en septiembre la cesión de los dueños originales de la empresa al nuevo socio mayoritario. Tampoco le generó ninguna duda que los propietarios de la empresa constituida en julio cedieran dos meses después las acciones a otra persona. Y mención aparte merece el notario 29 de Querétaro, que en sólo unas horas expidió un acta notarial en la que convenientemente se omite mencionar la fecha de la protocolización en la que los primeros dueños le entregaron sus acciones de la empresa al nuevo dueño. Todo indica que lo más normal del mundo es que empresas con pequeñísimos capitales se hagan de grandes activos que valen millones. ¿Simulación para beneficio de la clase política?

 

El misterioso asesinato de un Sandoval

Entre políticos de Nayarit hay desconcierto por el asesinato de Hugo Sánchez Sandoval, sobrino del ex gobernador de Nayarit Roberto Sandoval, quien es investigado por la PGR por presunto enriquecimiento ilícito, y señalado por sus nexos con su ex fiscal Édgar Veytia, actualmente preso en Estados Unidos, acusado de narcotráfico. La sorpresa, nos comparten, se debe a que el homicidio cometido por un grupo de hombres armados se registró sólo unas horas después de que su tío dejara la gubernatura, y sobre todo porque la víctima era uno de los hombres de más confianza de don Roberto y, abundan, estaba metido en la compra de caballos finos, el pasatiempo favorito del ex mandatario. Se preguntan si será un hecho delincuencial que nada tiene que ver con el parentesco con el cuestionado ex gobernador, o un mensaje que alguien le está mandando a Sandoval.

 

Dan las gracias al gobierno de Perú

La noche del 19 de septiembre, día del terremoto en la zona centro de México, el gobierno de Perú ofreció a las autoridades mexicanas la colaboración de 50 rescatistas para ayudar en las calles de la Ciudad de México. Sin embargo, la Secretaría de Gobernación, a cargo de Miguel Ángel Osorio Chong, dio las gracias, pero respondió que no eran necesarios. Así que la administración peruana dejó solamente sus condolencias por las víctimas del sismo.

 

 

 

El Universal/Enlace Radial, 21-09-17

TEMPLO MAYOR Reforma

++NO ES por agüitarle a nadie la precampaña, peeero... es muy probable que entre la clase política de la Ciudad de México haya más de un damnificado por el sismo.

 

COSA DE pensar, ¿con qué cara van a pedir licencia los suspirantes, estando la capital en su hora más negra?

 

SOBRE TODO porque sería una píldora muy difícil de pasar eso de dejar botados a los capitalinos con el problema de la reconstrucción, para luego regresar a pedirles el voto a esos mismos habitantes de la Ciudad de México a los que ya se mandó al diablo.

 

Y, NO, por supuesto la bronca no es sólo para Miguel Mancera, Claudia Sheinbaum y Ricardo Monreal, sino para la larga lista de delegados que también sueñan con gobernar la ciudad, o que quieren ser diputados federales o, ya en plan pobre, convertirse en asambleístas.

 

 

++PÁSENLE las sales de olor a los gobernadores y frótenle alcohol en la nuca a los alcaldes.

 

YA ES un hecho: el proyecto del Presupuesto 2018 se va a ajustar para cubrir las necesidades que provocaron los sismos, lo cual hará aún más chica la cobija de los recursos.

 

LO QUE era un rumor se convirtió en noticia oficial, cuando José Antonio Meade estimó que serán unos 9 mil millones de pesos los que se destinen a la reconstrucción en Chiapas, Oaxaca, Morelos, Puebla, Estado de México y CDMX.

 

ESTO significa que habrá que recortar muchas de las partidas que ya se habían prometido a los estados. A ver ahora si alcanza.

 

 

++A PROPÓSITO de dinero pal' sismo, alguien soltó en redes sociales una idea que suena muy bien: que los partidos políticos donen el 50 por ciento de sus prerrogativas a la reconstrucción en los estados afectados.

 

SE TRATA de una bolsa de unos 3 mil millones de pesos. Y aunque siempre las autoridades han explicado que ese tipo de movimientos no los permite la ley, dicen que esta vez realmente le están buscando la forma para lograrlo.

 

INCLUSIVE el dirigente priista Enrique Ochoa Reza se subió muy rápido al asunto y comenzó a empujar la propuesta. Según se sabe, ayer mismo hubo una reunión entre representantes partidistas y consejeros electorales -entre los asistentes estuvieron Lorenzo Córdova y Ciro Murayama- para tratar de encontrarle la cuadratura administrativa al círculo legal.

 

HABRÁ que seguir de cerca las negociaciones y sobre todo si los partidos políticos demuestran que no sólo saben extender la mano para pedir, sino también para ayudar.

 

 

Reforma/Enlace Radial, 21-09-17

ESTRICTAMENTE PERSONAL DE RAYMUNDO RIVA PALACIO

La distopía mexicana

Una vez más, la sociedad salió a las calles para iniciar las tareas de rescate en decenas de puntos de la Ciudad de México, evocando la épica ciudadana de los sismos de 1985. Pero a diferencia de hace 32 años, cuando fueron innecesarias las brigadas para evitar la rapiña, lo que pasó el martes tras el sismo que sacudió a la capital, afloró lo peor de la sociedad. En la tierra del gandalla, del vándalo sin escrúpulos –que no es pleonasmo–, y de los amorales, la distopía mexicana volvió a mostrar su espantosa cara. El sismo, caprichosamente sucedido a escasas seis horas de que se conmemorara el de 1985, proyectó ese tipo de sociedad en la cual no queremos vivir.

 

El 19 de septiembre acabó temprano en actividad, pero se prolongó al infinito en la incertidumbre sobre el porvenir, cuyos miedos y emociones se fueron combinando con otro tipo de temor y frustración, de impotencia y rencor social. En algunas zonas de la ciudad que no fueron afectadas directamente por el sismo, como en el poniente de la capital, los congestionamientos se volvieron tierra fértil para que los ladrones comenzaran a asaltar a pasajeros en los vehículos detenidos, víctimas colaterales del tráfico. En las zonas afectadas, los malhadados tocaron puertas en las casas para que los dejaran entrar a robar, impresionando a quien les abría angustiado, al afirmar que eran miembros de Protección Civil que iba a revisar las estructuras de la propiedad. Hubo saqueos en tiendas de autoservicio y supermercados, donde los delincuentes aprovecharon la distracción de los guardias de seguridad, atentos a la crisis.

 

Lo sucedido este 19 de septiembre fue muy distinto a lo que pasó el 19 de septiembre de 1985, cuando la sociedad se empoderó y ante el pasmo del gobierno federal, que en ese entonces tenía al Distrito Federal como una regencia, tomó el control de las cosas y durante casi 48 horas lo sustituyó. En aquél entonces, el presidente Miguel de la Madrid regresó urgentemente de Lázaro Cárdenas, a donde aterrizaba en el momento en que se daba el sismo en la capital. De la Madrid recorrió en autobús las zonas siniestradas y en ocasiones pareció catatónico, como si no alcanzara a comprender la magnitud de lo sucedido.

 

Hace un par de días, el sismo tomó al presidente Enrique Peña Nieto en el avión rumbo a Oaxaca, que giró en el aire de regreso a la Ciudad de México. A diferencia de hace 32 años, con una curva de aprendizaje en protección civil y herramientas técnicas y tecnológicas que no existían en aquél entonces, convocó a su equipo especializado en desastres naturales, mientras que el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, cuya administración no depende de la federal, hizo lo mismo con su equipo capitalino. Los dos gobiernos trabajaron conjuntamente y organizaron las tareas, mientras Peña Nieto, como no lo hizo De la Madrid, ordenó el Plan DN-III para que el Ejército, solicitado por Mancera, se desplegara en las calles de la capital para contribuir en las acciones de rescate. En 1985, el experimentado y eficiente Batallón de Zapadores del Ejército se quedó con las palas y los picos esperando junto a las zonas devastadas que el presidente les diera la autorización para trabajar.

 

Las rápidas acciones coordinadas del gobierno no lograron empatar rápidamente con las necesidades urgentes provocadas por el sismo en la Ciudad de México, que coincidieron con las tareas de rescate y reconstrucción en Oaxaca y Chiapas como consecuencia del sismo del 7 de septiembre. La gente, solidaria, salió a las calles en tal cantidad que, paradójicamente, comenzaron a estorbar en las tareas de rescate. Nada hay de qué quejarse de estas acciones, sino congratularse que hubo destellos de una utopía social mexicana. Lamentablemente, los malnacidos son como las frutas podridas. Ante los vacíos de autoridad, enfocada a la emergencia, aterrorizaron a capitalinos en varias zonas de la ciudad y les robaron. Son miserables delincuentes, escoria de una sociedad que los ha tolerado con su pasividad.

 

Algo estamos haciendo tan mal que estamos prohijando engendros sociales que carecen de límites. Un botón de muestra sucedió el mismo martes en una gasolinera donde la gente hacía pacientemente cola en espera del servicio. Un taxista, que no estaba en emergencia, rebasó a tres automóviles enfrente de él y se metió hasta delante de la fila sin mayor prurito. La gente reaccionó. Uno se bajó de su automóvil a reclamarse la cínica osadía; otra exigió a los despachadores que no le cargaran el combustible. Uno, que no había sido directamente afectado, lo amenazó: si no se salía de la fila, lo sacaba a golpes de ella. El taxista insultó a todos y sólo porque su pasajero insistió en que debía salirse de la fila, lo hizo. Estuvo a unos instantes de que un incidente absurdo se convirtiera en una gresca y, en las condiciones de nervio existentes, quizás hasta en un linchamiento del irracional taxista. No es falta de tolerancia, sino agotamiento frente a los sin escrúpulos.

 

La gente se empieza a organizar para defenderse. En las casas donde fueron a asaltar, hubo quienes se armaron para enfrentar el ataque criminal. A algunos de quienes atestiguaron los robos en el tráfico, pensaron si la solución no era andar armado. La Ley de la Selva de Hobbes se está convirtiendo en una realidad en la metrópoli nacional, contaminada la sociedad por la distopía en la que nos metimos hace tiempo y no sabemos, quizás porque no nos damos cuenta todavía, cómo salir.

 

 

 

El Financiero/Enlace Radial, 21-09-17

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