El PRI se alzará con el triunfo electoral, en unidad: Enrique Ochoa Reza

 

El compromiso firme del PRI es competir para ganar todas las elecciones en el país y lo haremos como un partido unido, afirmó el líder nacional del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Ochoa Reza.

 

Al participar en Hermosillo, Sonora, en la clausura de la Primera Sesión Presencial Nacional de la Primera Generación “Alicia Arellano Tapia” de la Escuela Nacional de Mujeres Priistas (ENMPRI), subrayó que nadie vota por un partido dividido.

 

“Eso se lo dejamos al Frente sin pies ni cabeza, que se está desmoronando estado por estado. El PRI ganará la Presidencia de la República con unidad, y esa unidad se logra con inclusión política, en un espacio político donde participan todas y todos en unidad de propósito.

 

 

“Por supuesto que nuestro partido político es plural. Esa pluralidad nos enriquece. En el PRI somos plurales, pero nos mantenemos unidos y esa unidad nos hace invencibles”, aseguró.

 

En compañía del Presidente del Instituto de Capacitación y Desarrollo Político, Paul Ospital; de la dirigente del Organismo Nacional de Mujeres Priistas, senadora Hilda Flores Escalera; del dirigente estatal del PRI, Gilberto Gutiérrez Sánchez y de la Gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich Arellano, Ochoa Reza destacó que el reto es ganar las elecciones del 2018 y el PRI lo hará con las mejores mujeres de todo el país.

 

Recordó que el compromiso del Revolucionario Institucional es que sin Juanitas ni simulaciones, el 50 por ciento de las candidaturas será para las mujeres más preparadas del priismo nacional.

 

“Estamos combatiendo en esta elección la amenaza del populismo autoritario que quiere llevar a México a un abismo, que quiere convertir a México en Venezuela. Ese es el propósito de López Obrador y de Morena.

 

“Y desde Hermosillo, Sonora, les decimos: si quieren ustedes convertir a México en Venezuela, los priistas no se lo vamos a permitir. Que mejor se vayan ellos a vivir a Venezuela, a ver cómo les va”, puntualizó.

 

 

Al hacer un reconocimiento del CEN a la Gobernadora Claudia Pavlovich Arellano, Ochoa Reza señaló que “es un claro ejemplo de una priista que en el momento más difícil en la historia de su partido en Sonora, levantó la mano y dijo: yo sí puedo”.

 

“Y en el ejercicio de su altísima responsabilidad, ha convocado a todas las mujeres y los hombres del estado para formar un gobierno de resultados”, remarcó.

 

  • Publicado en Nacional

Implicaciones de Segunda Vuelta Electoral

 

La eventual implementación de una segunda vuelta en las elecciones presidenciales de México implicaría importantes retos legales y operativos para el Instituto Nacional Electoral (INE), el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y para los legisladores en términos de la legislación secundaria.

 

Así lo señala el estudio del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República (IBD), elaborado por la Dirección General de Investigación Estratégica, “Segunda vuelta: implicaciones de una posible implementación en México”, y publicado como parte de la serie “Temas estratégicos”.

 

Reporta que, desde el año 2012 en el Congreso de la Unión se han presentado 14 iniciativas para incorporar la figura de la segunda vuelta electoral. Además, en diciembre de 2009 y en noviembre de 2012, el entonces presidente Felipe Calderón presentó una iniciativa de reforma para realizar una segunda vuelta en la elección presidencial.

 

La segunda vuelta es un método de elección que implica que los dos candidatos que recibieron más sufragios en una primera ronda vuelvan a ser votados en una segunda ronda, para elegir al candidato a ocupar el puesto de elección popular (usualmente con mayoría absoluta, pero no necesariamente).

 

El método de segunda vuelta más utilizado es el que designa a los contendientes entre los dos candidatos más votados (segunda vuelta de mayoría). Este método contempla que, si un candidato gana más del 50 por ciento de la votación, entonces no será necesario realizar una segunda vuelta.

 

En las iniciativas presentadas, sus promotores argumentan que la segunda vuelta generaría mayorías electorales y un ganador con más consenso; además lograría ampliar la participación democrática; propiciar coaliciones de gobierno y reducir la conflictividad política poselectoral.

 

Sin embargo, el estudio del IBD advierte que, para el sistema político mexicano, la segunda vuelta “puede reducir la capacidad de las autoridades para garantizar confiabilidad o equidad por la reducción de tiempos y el aumento de costos y procesos, o, en otro escenario, ampliar los tiempos y costos del proceso electoral para que los elementos de confiabilidad y certidumbre sean compatibles con la segunda vuelta, lo cual no es un dilema menor dada la historia de desconfianza en nuestros procesos electorales”.

 

El sistema electoral mexicano, explica, es más complejo que en otros países, en cuanto a fiscalización, organización, reglamentación, procesos jurisdiccionales y calidad de materiales para la jornada electoral. “Esto se debe a que las reformas electorales de los últimos años han privilegiado elementos de seguridad y certidumbre para garantizar la confiabilidad y equidad de las elecciones mexicanas”.

 

El IBD señala que un escenario de implementación de la segunda vuelta, para la elección presidencial en México, hace indispensable revisar las condiciones en términos presupuestales, legales y temporales.

 

Se debe considerar la carga operativa y presupuestal que el INE tendría que absorber, en un contexto de críticas por los gastos para la operación del sistema electoral. En términos logísticos, deberían replantearse temas como la capacitación de funcionarios electorales y la elaboración de boletas y paquetes electorales. “En ese sentido, una segunda vuelta implicaría reducir ese tiempo de preparación que significa imprimir y elaborar nueva paquetería electoral, además de pedir materiales normales para una elección por si hacen falta.

 

Además, hay preguntas que los legisladores deberán responder en caso de aprobar una segunda vuelta: ¿qué sucedería con las prerrogativas y tiempos de radio y televisión de partidos y candidatos que no pasen a segunda vuelta? ¿Y con los de aquellos que si logren pasar? ¿Qué plazos tendrían que disponerse para que el TEPJF califique la primera vuelta como válida y dar paso a la segunda elección? Dado que la fiscalización de un proceso dura 37 días, ¿Cuáles serían los nuevos plazos para este proceso y así dar certidumbre sobre el origen y destino de los recursos utilizados en la campaña de la segunda vuelta?

 

En suma, aplicar una segunda vuelta en una elección presidencial implica retos importantes de carácter organizativo (presupuestales, humanos y logísticos); de diseño (umbrales para definir a los candidatos de la segunda vuelta, márgenes de votación de candidatos y día de la segunda jornada de votación); y de ajuste con el modelo electoral vigente (coincidencia o no de la elección de congreso en uno de los dos días de las dos vueltas, distribución de tiempos de campaña, financiamiento para partidos, fiscalización, conteo de los votos, validez de la elección).

 

El IBD reconoce que la segunda vuelta implica ventajas importantes en términos de participación política, mayor respaldo ciudadano al gobierno electo y permite enfrentar situaciones de conflictividad política.

 

Sin embargo, la evidencia disponible deja claro que no necesariamente la segunda vuelta evitaría del todo que quien fuera electo no tenga el respaldo mayoritario, sobre todo si es un candidato elegido para evitar que otro lo sea; además de que las coaliciones en segunda vuelta no se mantienen usualmente en la formación de agendas de gobierno.

 

El estudio admite la preocupación sobre la necesidad de crear coaliciones legislativas y gobiernos con más respaldo ciudadano. No obstante advierte: “Es necesario valorar los efectos concretos que ha tenido la segunda vuelta en otros países, así como cuidar que el diseño electoral no afecte a dos de los objetivos centrales con los cuales se dio la transición a la democracia en México: representación de la diversidad sociopolítica de los ciudadanos y elecciones confiables”.

 

En ese sentido, aunque hay reformas electorales útiles, no se deben sobreestimar las intenciones con las cuales se diseñan, ni subestimar otras consecuencias no deseadas, concluye el estudio.

 

Incertidumbre y volatilidad si López Obrador gana presidencia en 2018, afirma calificadora Fitch



 

 

México, 9 May (Notimex).- Un eventual triunfo del dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, en las elecciones de 2018 para la presidencia de México, generaría incertidumbre y volatilidad, consideró la calificadora internacional Fitch Ratings.

 

 

La directora senior y jefe del Grupo de Soberanos de América Latina de Fitch, Shelly Shetty, estimó que las elecciones presidenciales en México serán muy competitivas pues el opositor Partido Acción Nacional (PAN) está resurgiendo, y el aspirante de Morena, Andrés Manuel López Obrador, está subiendo en las encuestas.

 

 

En el foro “Desempeño económico, populismo y relaciones comerciales: Perspectiva Fitch de la economía global y mexicana”, dijo que la calificadora hará un monitoreo de las elecciones en México, pues este ciclo además va a cambiar las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

 

 

En una videoconferencia desde Nueva York, estimó que si se tiene a López Obrador como el nuevo presidente para 2018, “claramente eso puede llevar a un nivel de incertidumbre política que tendríamos que tomar en cuenta para ver qué grado o qué cambios de políticas vamos a tener”.

 

 

En un escenario en el que López Obrador gane la presidencia de México, habrá más volatilidad pues, de acuerdo con lo que anticipa Fitch, el partido Morena no obtendría la mayoría en el Congreso, lo que dificultará saber qué políticas habrá.

 

 

Shetty refirió que el próximo año México continuará con sus objetivos fiscales, pero después de las elecciones presidenciales es necesario monitorear las políticas que vaya implementar el ganador.

 

 

Ante un eventual triunfo de López Obrador, señaló, si bien el dirigente de Morena ha hablado de mantener bajo el nivel de inflación y de la deuda pública, también se ha referido a aumentos de impuestos y del gasto público, ante lo cual no es claro el déficit que se tendrá en este escenario.

 

 

Así, dijo la especialista de Fitch, México va a enfrentarse a otro sexenio que traerá sus propias incertidumbres y por ello es importante monitorear los cambios en este ciclo de elección, ya que también cambiarán las negociaciones del TLCAN.

 

 

Recordó que en diciembre de 2016 Fitch revisó de estable a negativa la perspectiva de la calificación soberana de México, la cual fue afirmada en BBB+, y señaló que para tomar alguna acción de calificación, la agencia esperará un periodo de 24 meses.

 

 

Esto porque si bien no se ve un “shock” negativo en cuanto a la inversión o el crecimiento de la economía mexicana, es necesario monitorear las negociaciones sobre el TLCAN entre México y Estados Unidos, añadió.

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