Trump entrega diplomas a marinos mexicanos graduados en EUA

 

México, 18 May (Notimex).- Este jueves se graduaron tres elementos de la Armada de México en la Academia de la Guardia Costera (USCGA) de los Estados Unidos de América, informó la Secretaría de Marina.

 

 

Los guardiamarinas Ninive Sherline Pineda Carranza, Ruth Angélica Tress Salvatori y Luis Fernando Marban Terrazas, concluyeron con éxito la carrera de Ingeniería Marina y Arquitectura Naval; además las dos primeras, se graduaron con Altos Honores y con Honores, respectivamente.

 

 

Se espera que los elementos navales arriben a nuestro País el próximo domingo 20 de mayo. Una vez en México, realizarán un periodo de actualización a bordo de unidades de superficie de la Armada de México, a fin de que continúen con su carrera profesional.

 

 

Es de destacar que por una invitación que realizó la Academia de la Guardia Costera de los Estados Unidos de América a la Universidad Naval, para que Cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar participaran como becarios, el 23 de junio de 2013 al término de su Segundo Año, concursaron por una plaza como becarios en la Carrera de Ingeniería Marina y Arquitectura Naval de citada academia.

 

 

Actualmente tres Cadetes más se encuentran realizando sus estudios en la Academia de la Guardia Costera (USCGA) de los Estados Unidos de América en la Carrera de Ingeniería Marina y Arquitectura Naval.

 

 

El cadete Alberto Enríquez Luna se graduará en 2018 y los Cadetes Jericó Armando Galeana Vázquez y Daniela Pimentel Espino harán lo propio en el año 2020.

 

 

Otros tres cadetes realizan sus estudios de la Carrera de Ingeniería en la Academia Naval de Annapolis de los Estados Unidos de América (USNA), la Cadete Diana Laura Vázquez Arreola quien se graduará en el año 2018, así como los Cadetes Claudio Valdez García y Cesar Alfonso Mora Martínez, quienes se graduarán en el año 2020.

Tránsito binacional de migrantes continúa normal en frontera Sonora-Arizona

 

Por Juan José Romero Razo. Corresponsal

San Luis Río Colorado, Son., 1 Mar (Notimex).- En la frontera Sonora-Arizona el tránsito binacional de migrantes continúa normal, pues los connacionales consideran que en la búsqueda de nuevos horizontes no los detendrán las deportaciones masivas ni un nuevo muro.

El migrante procedente de Michoacán, Aurelio Ramírez, manifestó que “desde que salimos de nuestra tierra sabemos que vamos a pasarla mal unos días, pero queremos llegar al otro lado y trabajar, no creo que nada detenga a la gente”.

Comentó que se habla del muro, pero las autoridades de Estados Unidos deberían saber que ya hay un muro “y no ha detenido a los que nos pasamos, por abajo del cerco y otros por los ríos. En el desierto donde está sólo te brincas cualquier muro”.

También el connacional de Sinaloa, Roberto García, manifestó que acaba de ser deportado luego de que fue detenido por la Policía porque manejaba tomado en Arizona, “me pidieron los papeles y como no tengo me echaron para afuera”.

Consideró que los arrestos no detendrán a la gente, ni un nuevo muro, “los polleros siempre se la piensan para llevar a la gente, lo único que va a pasar es que si se pone más difícil, van a cobrar más”.

Al momento no se registra en las ciudades fronterizas de Sonora un incremento extraordinario en el número de repatriaciones desde Estados Unidos, estimaron casas de asistencia y autoridades consulares.

El presidente del Patronato de la Casa del Migrante “La Divina Providencia” local, Manuel de Jesús Córdova, expresó que el número de atenciones sigue normal, como siempre, de entre 20 y 35 personas diarias.

“Anoche llegaron 14 personas. No hemos visto que aumente. Todo está normal”, comentó, por lo que como siempre están preparados para brindar alimentos, facilidades para aseo personal y alojamiento a quienes lo soliciten, además de asesoría en distintos rubros.

En la ciudad fronteriza de Nogales, el cónsul de México en Nogales, Arizona, Ricardo Santana Velázquez, aseguró que las repatriaciones registran números normales, al referirse a cantidades de entre 60 y 90 repatriaciones por día.

Destacó que se han instrumentado nuevos programas de atención consular como son defensoría de asuntos migratorios, a través de talleres informativos, asistencia directa y ventanillas de atención en el consulado, apuntó.

También en la frontera de Agua Prieta, personal del Instituto Nacional de Migración (INM) observó que no se ha detectado un incremento en las repatriaciones, aunque la localidad es de bajo flujo en cuanto a este tema.

En un comunicado, el gobierno de Sonora precisó que tan sólo el año pasado se recibieron en Sonora a más de 37 mil mexicanos repatriados, de los cuales 22 mil ingresaron por la frontera de Nogales y 15 mil por San Luis Río Colorado.

Explicó que sólo el 8.7 por ciento de los deportados por Sonora son oriundos de nuestro estado, y que esta entidad se ubica como la tercera entidad en el país que recibe mayor ingreso de mexicanos deportados en la frontera norte.

Grupos promotores de albergues para repatriados, indicaron que San Luis Río Colorado demanda más espacios para la atención de los migrantes procedentes de la Unión Americana, para evitar situaciones sociales.

Ascensión Serna Salazar, promotor de una nueva casa del migrante, precisó que luego del anuncio de Donald Trump de acelerar las deportaciones masivas, es posible que a pesar de contar con dos albergues, no sea suficiente para atender la demanda.

Expuso que ante ese panorama los tres órdenes de gobierno, en coordinación con las agrupaciones ciudadanas, deben trabajar a toda marcha para lograr la apertura de más espacios para migrantes y facilitar la ampliación del existente.

Todos los entrevistados coincidieron en que es muy difícil que el fenómeno migratorio se detenga con más muros y operativos de deportación, pues en el pasado dichas medidas no han funcionado.

 

 

Tránsito binacional de migrantes continúa normal en frontera Sonora-Arizona

 

Por Juan José Romero Razo. Corresponsal

San Luis Río Colorado, Son., 1 Mar (Notimex).- En la frontera Sonora-Arizona el tránsito binacional de migrantes continúa normal, pues los connacionales consideran que en la búsqueda de nuevos horizontes no los detendrán las deportaciones masivas ni un nuevo muro.

El migrante procedente de Michoacán, Aurelio Ramírez, manifestó que “desde que salimos de nuestra tierra sabemos que vamos a pasarla mal unos días, pero queremos llegar al otro lado y trabajar, no creo que nada detenga a la gente”.

Comentó que se habla del muro, pero las autoridades de Estados Unidos deberían saber que ya hay un muro “y no ha detenido a los que nos pasamos, por abajo del cerco y otros por los ríos. En el desierto donde está sólo te brincas cualquier muro”.

También el connacional de Sinaloa, Roberto García, manifestó que acaba de ser deportado luego de que fue detenido por la Policía porque manejaba tomado en Arizona, “me pidieron los papeles y como no tengo me echaron para afuera”.

Consideró que los arrestos no detendrán a la gente, ni un nuevo muro, “los polleros siempre se la piensan para llevar a la gente, lo único que va a pasar es que si se pone más difícil, van a cobrar más”.

Al momento no se registra en las ciudades fronterizas de Sonora un incremento extraordinario en el número de repatriaciones desde Estados Unidos, estimaron casas de asistencia y autoridades consulares.

El presidente del Patronato de la Casa del Migrante “La Divina Providencia” local, Manuel de Jesús Córdova, expresó que el número de atenciones sigue normal, como siempre, de entre 20 y 35 personas diarias.

“Anoche llegaron 14 personas. No hemos visto que aumente. Todo está normal”, comentó, por lo que como siempre están preparados para brindar alimentos, facilidades para aseo personal y alojamiento a quienes lo soliciten, además de asesoría en distintos rubros.

En la ciudad fronteriza de Nogales, el cónsul de México en Nogales, Arizona, Ricardo Santana Velázquez, aseguró que las repatriaciones registran números normales, al referirse a cantidades de entre 60 y 90 repatriaciones por día.

Destacó que se han instrumentado nuevos programas de atención consular como son defensoría de asuntos migratorios, a través de talleres informativos, asistencia directa y ventanillas de atención en el consulado, apuntó.

También en la frontera de Agua Prieta, personal del Instituto Nacional de Migración (INM) observó que no se ha detectado un incremento en las repatriaciones, aunque la localidad es de bajo flujo en cuanto a este tema.

En un comunicado, el gobierno de Sonora precisó que tan sólo el año pasado se recibieron en Sonora a más de 37 mil mexicanos repatriados, de los cuales 22 mil ingresaron por la frontera de Nogales y 15 mil por San Luis Río Colorado.

Explicó que sólo el 8.7 por ciento de los deportados por Sonora son oriundos de nuestro estado, y que esta entidad se ubica como la tercera entidad en el país que recibe mayor ingreso de mexicanos deportados en la frontera norte.

Grupos promotores de albergues para repatriados, indicaron que San Luis Río Colorado demanda más espacios para la atención de los migrantes procedentes de la Unión Americana, para evitar situaciones sociales.

Ascensión Serna Salazar, promotor de una nueva casa del migrante, precisó que luego del anuncio de Donald Trump de acelerar las deportaciones masivas, es posible que a pesar de contar con dos albergues, no sea suficiente para atender la demanda.

Expuso que ante ese panorama los tres órdenes de gobierno, en coordinación con las agrupaciones ciudadanas, deben trabajar a toda marcha para lograr la apertura de más espacios para migrantes y facilitar la ampliación del existente.

Todos los entrevistados coincidieron en que es muy difícil que el fenómeno migratorio se detenga con más muros y operativos de deportación, pues en el pasado dichas medidas no han funcionado.

 

 

Preocupa a mexicanos en Canadá deportaciones ordenadas por Trump

 

 

Toronto, 20 Feb (Notimex).- Las recientes amenazas, razias, detenciones y deportaciones en Estados Unidos, bajo el gobierno de Donald Trump, contra inmigrantes indocumentados han despertado preocupación entre mexicanos sin estatus legal en Canadá.

 

 

Con más de una década de vivir en Toronto sin documentos migratorios en regla, algunos integrantes de la comunidad mexicana en este país siguen muy de cerca los acontecimientos antiinmigrantes en el vecino país del sur, que nunca fue su “sueño americano”.

 

 

Algunos fueron traídos por sus papás en busca de un futuro mejor y heredaron una condición de vida clandestina marcada por el temor de una deportación en cualquier momento.

 

 

“Me trajeron a los 17 años, mis papás querían algo mejor para mi hermano y para mí. Pedimos refugio pero nos lo negaron”, dijo a Notimex una mexicana quien prefirió identificarse con otro nombre, “Laura H.”.

 

 

Mientras su proceso de refugio estaba vigente pudo realizar estudios y luego trabajar. Aun cuando les rechazaron la petición de asilo, al año y medio, siguió trabajando, pagando impuestos y promoviendo la cultura mexicana.

 

 

“Siempre traté de integrarme a la sociedad canadiense, estudiar, tomar talleres, sentirme como si estuviera legal, pero ha sido difícil porque he recibido rechazo hasta de algunos latinos”, agregó esta joven recién casada con un hispano de igual situación.

 

 

Hace dos años deportaron a su papá. Luego, su hermano -quien fue denunciado por un conocido- también fue regresado a México. “Llegaron a su casa y lo detuvieron, pero su esposa ya estaba embarazada y ahora realizan los trámites para que él vuelva”.

 

 

Define su condición de vida como la de un armadillo porque “no podemos contar nuestra situación a cualquier persona. Hay gente que al tener sus papeles se vuelve discriminatoria con sus compatriotas. He tenido que esconder la situación en la que estoy”, dijo esta mexicana quien se gana la vida en labores de limpieza.

 

 

Para el Ministerio de Inmigración de Canadá, ella tiene una orden de deportación, aunque para la agencia de recaudación de impuestos (Revenue Canada), ella es un número social activo que trabaja y paga impuestos cada año.

 

 

Por su parte, otra mexicana, “Quetzali”, señaló que hace diez años vino como turista, le gustó el país y decidió quedarse por más tiempo.

 

 

“Me ha tocado ver que hacen redadas, han agarrado a muchos amigos míos. El no tener papeles significa que no tienes voz ni voto, si llega la policía a una fiesta uno sale corriendo, si vas en un carro y la patrulla para al conductor uno siente temor”.

 

 

A pesar de que en Canadá la policía no está autorizada para preguntar el estatus migratorio de las personas sí pueden pedir una identificación, pero si ven que no la tienen o se ponen muy nerviosos, ahí es cuando los pueden detener.

 

 

Quetzali trabaja, tiene cuenta de banco y hasta pudo obtener una credencial de identificación del gobierno de Ontario. Sin embargo, no puede salir del país, dice que prefiere no ir a eventos públicos, como manifestaciones, sino que mantiene un bajo perfil.

 

 

“Una vez en el metro me tocó ver cómo un joven le pegaba a otro y la única que tocó la alarma de emergencia fui yo, pero después pensé que me iban a preguntar o a pedir identificación, así que al frenarse el tren salí corriendo, pero me hubiera gustado denunciar lo que pasó”.

 

 

Un muchos casos, las personas indocumentadas han tratado de regularizar su situación consultando abogados que los han asesorado mal y sólo les han sacado dinero.

 

 

Las entrevistadas, una con estudios de promoción para la salud y la otra de pedagogía, coincidieron en que es difícil regularizar su situación migratoria porque Canadá pide muchos requisitos, por lo que ahora se encuentran en un proceso de solicitar la residencia por razones humanitarias.

 

 

Para iniciar este trámite pagaron entre dos mil y tres mil 500 dólares y tendrán que esperar como un año para conocer la decisión. No obstante, este proceso migratorio no las exime del riesgo de poder ser deportadas, una por tener una orden previa de deportación y la otra por haberse quedado después de los seis meses que se da a un turista.

 

 

Manifestaron su preocupación de que ahora que los mexicanos ya no necesitan visa para venir a Canadá y con la política antiinmigrante del presidente estadunidense Donald Trump se desate una “cacería de brujas” y que haya más redadas.

 

 

“Nos preocupa mucho esta situación. Cuando ganó Trump, en el trabajo me preguntaron que si tenía miedo porque nos iban a perseguir. A todos nos da miedo que esas ideas se vengan para acá”, dijo Laura H.

 

 

“El estar sin papeles me hizo madurar, no salgo a fiestas, salgo poco de noche, siempre hay que seguir las reglas. Afortunadamente no está permitido que la policía le pregunte a uno el estatus migratorio, eso me da cierta calma”, agregó esta mexicana que realiza actividades de promoción de la cultura de su país.

 

 

Quetzali, quien el año pasado no pudo ir a México al entierro de su padre y también perdió un bebé, comentó que en algún momento pensó en casarse para obtener la residencia canadiense, pero “juntar 15 mil dólares para esto es mucho dinero, aunque conozco amigas que sí lo han hecho”.

 

 

Respecto a lo que pasa contra los indocumentados, expresó: “Siento tristeza porque Estados Unidos tiene tierras que le quitó a México, los mexicanos hacen trabajos que los gringos no quieren hacer y mueven la economía. No entiendo por qué son racistas, al final todos somos migrantes porque estas tierras son de los nativos”.

 

 

Lamentó que “por un loco” muchos estén dejando la estabilidad que tenían y regresando a México cuando ya habían hecho su vida en otro país.

 

 

Por ahora, estas mexicanas siguen trabajando, se mueven casi en la clandestinidad y confían en que el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, “nos ayude a que nos quedemos”.

 

 

 

Notimex/Enlace Radial, 20-.02-17

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